!El MUNDO NO CAMBIA POR UN ERROR!

Todo comenzó aquella tarde, cuando la penumbra hurtaba el amanecer y hostigaba los recuerdos que el día trajo. En el entorno extraños sonidos marcaban ya los pasos de alguien que corría, aunque por fuera sólo caminaba. El corazón de aquél latía tan fuerte, que su pecho saltaba aun sobre el ropaje que lo cubría. Las manos eran frías como glaciares y su sudor era casi tan fluido como ríos. Su vista estaba nublada y sus ojos miraban los suelos, ¿qué estaría pensando ese pobre ser que se encuentra tan perturbado, fatigado y asombrado?
En ese instante ya eran las doce de la noche y el reloj principal de aquella ciudad dio sus últimos suspiros. La calle vibraba con mucho más vigor que, como antes, lo hubiera percibido cualquier nómada explorador de sus rincones más ocultos. Las lámparas iluminaban nulamente los caminos, pero aquel hombre ni cuenta se había dado qué ruta llevaba su destino, por lo tanto la luz no era imprescindible.
Después de tiempo de tanto andar, comenzó a sentirse un helado viento o brisa con sabor a sal, los rugidos del agua eran perceptibles y monumentales, cuerpos surgían del llano suelo, alzando su vuelo por los aires y azotándose unos con otros. El astro blanco, que por encima de ellos se encontraba, se reflejaba en éstos, ya sea por la vanidad que siempre ha tenido de mostrarse en cualquiera cosa que nos deje ver su belleza y majestuosidad. Pero aquel hombre no se percataba de nada a su alrededor, el sólo caminaba descalzo por aquel suave piso hecho de arena y entonces se sentó a la orilla, para darse cuenta y admirar el espectáculo que todo en conjunto mostraba y él ni siquiera había visto.
Pasaban los minutos y el seguía sentado, cuando entonces llegó alguien más, era una niña, una mujer en realidad, con maleta en mano. En la profundidad se veía venir y cada vez más mostraba mejor su rostro. Su piel era clara como la nieve, sus ojos pequeños y cafés, mejillas rojas y nariz afilada. Agitados, aquellos dos se preguntaron mutuamente: “¿Cómo estás?”. La omisión de voz, se sustituyó por gotas de agua que se deslizaron por las mejillas de aquella mujer, que aún era una niña. “¿Qué voy hacer?”, preguntaba ella, “¿qué pasará?, ¿a dónde iremos?”. Él contestó: “No te preocupes, no ha pasado nada malo. Todo estará bien, ya lo verás”, pero por dentro el pavor consumía sus huesos. “¿Estás lista?”, preguntó por ultima vez él; a lo que ella respondió: “sí”, aunque su mente no lograba despedirse de su mundo y de un acontecer que le robó sus sueños.
Habían pasado ya algunas semanas desde aquella noche de penumbra y ella, cada día desde aquél, se preguntaba: “¿fue lo correcto?”, “y mi familia, ¿qué pensará de mi?”, “los he defraudado, ¿verdad?”. Y preguntó, con tanta vergüenza en sus ojos, a la persona que se ha encontrado siempre a su lado desde el primer momento: “¿tú te arrepientes?”; a lo que él contestó: “es verdad que no será fácil acostumbrarnos a un mundo lleno de obligaciones y responsabilidad, porque teníamos una vida a la que ya estamos habituados, y cualquier cambio aterra. Recuerda que hasta el hombre más valiente siente temor alguna vez en su vida. Pero, ¿sabes una cosa?, no me arrepiento de nada, por que lo que siento por ti supera todo. El ser padre es algo que no debería de asustarnos, por el contrario, debería darnos valor y fuerza para alcanzar nuevos sueños y superar nuestros errores cometidos. Ya que lo que hicimos tú y yo es solo nuestro, y de nadie más, y aquél que tú llevas dentro de ti, es producto de nuestras acciones, de nuestro amor. Por ello, no se debe culpar a ningún otro de las faltas propias, y mucho menos juzgar las ajenas, aunque es verdad que el aprendizaje adquirido en el transcurso de nuestras vidas influyó mucho. Pero ahora sólo queda no cometer los mismos con aquél que está a cargo de nosotros, y su destino, por ahora, está en nuestras manos. Por ello te digo: ‘no reniegues por el pasado, sino enmienda tus faltas futuras y sé feliz’, por que él, tú y yo siempre estaremos juntos y sólo me arrepentiría si vivieras un segundo lejos de mí.”


...::y si no lo puedes ver
trata de mira mas adentro
y encontraslo inimaginado,
aquello que nos hace debiles
y al mismo tiempo nos da vida::...
No me arrepiento de nada
Todo lo que he hecho es
Amarte lo más que puedo
Y si tuviera más opciones
Te volvería a elegir
Simplemente por que te amo
Y lo que he pasado contigo
Es inolvidable
Siempre quise conocer tú
Corazón en todos sus aspectos
Hoy te puedo decir, que para
Mirar otros corazones
Primero tienes que explorar el tuyo
Y saber de que esta echo…
Piensas que la distancia
Es suficiente para dejarte
De amar, yo te puedo decir
Que mientras haya vida en mí
Cuerpo mi corazón latirá tan fuerte
Y tan alto que esa distancia
Que nos separa y nos hace uno
Mismo... No será motivo
Para dejar de pensar en ti...
....................................................
¡A TU LADO!
¿Piensas que me alejaré de ti cariño?
Me conoces mejor que eso
¿Piensas que te fallaría cuando estuvieras de rodillas?
No lo haría
te diré que tienes razón, cuando quieras
y si por lo menos pudieras ver dentro de mi
cuando tengas frío,
Yo estaré ahí, para abrazarte fuerte junto a mi
Cuando estés fuera cariño y no puedas entrar
Te enseñaré, eres mucho mejor de lo que crees
Cuando te pierdas, cuando estés con la soledad y no puedas regresar
Te encontraré cariño, te traeré de vuelta a casa
y si quieres llorar
Yo estaré aquí para secar tus ojos
Y en poco tiempo estarás mejor
si piensas que me alejaría de tu lado
Me conoces mejor que eso
Piensas que te fallaría cuando estuvieras de rodillas
No haría eso
Te diaria que tienes razón, cuando quieras
y si por lo menos pudieras ver dentro de mi
cuando tengas frío,
Yo estaré ahí
Para abrazarte fuerte junto a mí
Cuando te hayas deprimido
Estaré ahí
A tu lado cariño
Cuando tengas frío
Estaré ahí contigo
Te abrazare fuerte
Contra mi, contra mi
cuando estés con la soledad
Estaré ahí a tu lado cariño